Inventada por Clay Moulton de Springfield, un estudiante del Instituto Tecnológico de Virginia, en EEUU. Ha sido bautizada por este joven inventor como Gravia y funciona a partir de la fuerza gravitatoria terrestre.

Está realizada en polímero acrílico con una altura aproximada de metro y medio. Para encenderla se necesita mover hacia arriba un peso que se encuentra en la parte inferior de la columna, luego la gravedad atraerá el peso en sentido opuesto, haciendo girar el rotor instalado en la lámpara. A continuación, el rotor generará la electricidad necesaria, iluminando la estancia en la que se encuentre durante unas cuatro horas aproximadamente, con una intensidad equivalente a la de una bombilla de unos 40 vatios.