Directa, a tanta polémica suscitada durante las últimas semanas.
A todo esto y como anécdota, os cuento que venían hoy un grupo de mujeres de unos 40 y algo en el autobús quejándose de la falta de cooperación y colaboración precisamente de sus hijas en el hogar, a diferencia de los hijos varones que bajaban a por los recados, ayudaban a fregar y limpiar la casa, entre otras muchas tareas y funciones. Es decir, arrimaban el hombro en las tareas domésticas, para que luego digan por ahí que la sociedad no ha cambiado.
No estaría mal que se impartiesen asignaturas en las que enseñaran a cocinar a todo el mundo (hombres y mujeres), ya que otro tópico que circula por ahí es el de que a los hombres no les gusta cocinar, pero precisamente los profesionales más reconocidos a día actual en este ámbito son varones (cosas que pasan…)










