Además de todo lo que sudamos últimamente debido a los 40 grados a pie de calle en Madrid, en los parques se pueden ver hasta mirlos tumbados sobre el cesped con las alas desplegadas como si se echasen una siesta. Lo mismo se aplica para perros, gatos, y otros animales, hace calor para todo el mundo o al menos esa es la sensación térmica elevada que tenemos la mayoría de los seres vivos.
En el caso de nuestra amiga la araña (doña Tecla III), ha mudado recientemente la piel, también está eliminando a la competencia (arañas más jóvenes y pequeñas que tratan de hacerse con su negocio). Suelen acercarse a robarle las presas enredadas en la telaraña principal, y por cosas de la vida terminan perdiéndola (las arañas son caníbales por eso no es recomendable poner nunca a dos juntas). También puede ser que algún macho poco experimentado haya tratado de arrimarse demasiado y con el calor llegan menos insectos a la tela y el hambre aprieta.
En la primera imagen se puede ver una muda, en las restantes preparando la despensa y alimentándose:











