Las coincidencias no existen, solo lo inevitable
Andaba cerrando la ventana hace un instante para evitar que entrase la lluvia, cuando de repente apareció una hormiga voladora (frecuente en estas fechas, de hecho son un indicador más de la presencia de lluvia) que se precipitó contra el canal de aluminio de la ventana.
Se quedó cabeza abajo ahogándose y decidí rescatarla empleando un bolígrafo mientras le hacía una foto (dió la coincidencia de que estaba sacando unas fotos de nubes), no se lo pensó mucho y se agarró rápidamente. Pero cuando ya estaba casi a salvo se produjo una fuerte ráfaga de aire que la volvió a lanzar hacia la parte inferior profunda del hueco de la persiana que está acristalado, por suerte o desgracia en la caida quedó enredada en una pequeña telaraña. Y aunque por tres veces el fin hubiera sido inevitable, me decidí a rescatarla nuevamente.
Finalmente llegó la hora de la despedida para ambos y ella decidió continuar su camino aprovechando sus improvisadas alas, entonces apareció de repente un pájaro que dió buena cuenta de ella… (me cachis en la mar @ ! ~ *)











