Para los que solemos vivir en “ciudades monstruo”, quizás Valencia sea una ciudad mucho más pequeña que se puede recorrer de punta a punta, andando en pocas horas. Es muy acogedora y ha apostado claramente por el turismo.
A cada paso dado por la ciudad se observa como prima en la mayoría de sus espacios: la ergonomía, habitabilidad, y sobre todo calidad de vida para sus ciudadanos y visitantes (aunque por supuesto todo es mejorable).
Puedes usar la bicicleta para moverte (se pueden alquilar), pasear por sus parques, jardines y puentes. También visitar la playa y el puerto, sus monumentos, museos, lugares de ocio, disfrutar de su gastronomía y a buen precio. En resumen, es un magnífico lugar con un buen clima la mayoría del año, que permite relajarse y disfrutar del tiempo libre.
















