Como es costumbre en primavera por las mañanas hace fresco y nunca viene mal tener a mano una chaqueta. Sobre un poco antes del mediodía aumenta la temperatura y se suele mantener en unos valores muy apacibles hasta que vuelve la noche, y sufre de nuevo un descenso.

Ya teníamos a la vista varios indicadores de la primavera: las yemas de diversos árboles y la floración de los almendros. Sin embargo nos faltaba otro bastante notorio: la llegada de las golondrinas. Finalmente aparecieron hace dos fines de semana, sobre el día 7 de marzo. Como viene siendo costumbre, llegaron sólo las primeras parejas, entre ellas estaba nuestra amiga la gritoncilla, que anida todos los años encima de nuestra ventana.
Como veréis en las fotos, mientras unos llegaban otros ponían rumbo hacia el sur.



















































